*Por Hector Williams Zorrilla
Para ser admitido en la institución policial los/as prospectos policías necesitan poseer ciertos rasgos predominantes de personalidad que son imprescindibles para desempeñar una labor profesional decente y efectiva en la sociedad.
Primero, un/a prospecto policía tiene que poseer un nivel educativo que le permita a su cerebro procesar informaciones importantes y necesarias para desempeñar su labor profesional como policía. Una persona semi-analfabeta NO puede ser admitida en la policía, porque no posee las capacidades cerebrales que ese trabajo requiere.
Segundo, un/a prospecto policía requiere de una evaluación psicológica y/o psiquiátrica hecha de forma rigurosa por los profesionales de las conductas humanas que se especializan en esas áreas, como son los psicólogos clínicos, los psiquiatras, y los trabajadores sociales clínicos.
El trabajo profesional de un policía en y/o con la sociedad y en la comunidad, NO puede darse el lujo de ser desempeñado por personas con trastornos leves, y menos graves en su personalidad, ni tampoco poseer desequilibrios psico-emocionales y psiquiátricos. Estos tienen que ser detectados con anterioridad a ser admitidas a la academia policial.
Tercero, un/a prospecto policía requiere de una depuración minuciosa de su comportamiento social para determinar conductas delictivas. La institución policial NO es el lugar para contratar a personas con pasados delincuenciales.
Cuarto, un/a prospecto policía requiere de un entrenamiento previo riguroso en la academia policial, antes de que se determine que puede salir a las calles como “policía a prueba”.
En la estructura jerárquica de la relación que se establece entre el Estado rector y mediador y la sociedad, la institución policial está en la primera línea social como garante de los derechos de todos los ciudadanos.
Y esta tarea profesional crucialmente importante para que la sociedad funcione efectiva y armónicamente, solo puede ser desempeñada por profesionales que han sido rigurosamente depurados antes de ofrecerle ese trabajo.
Garantizar los derechos de todos los ciudadanos de una sociedad es un trabajo profesional que requiere de condiciones, cualidades, y entrenamientos específicos y especializados, y luego, de supervisión, monitoreo, y seguimiento, para asegurarse que los policías en ejercicio siguen y se adhieren rigurosamente a los protocolos y normas establecidas por la institución policial para tratar y relacionarse saludablemente con los ciudadanos.
Y esto incluye el trato profesional con ciudadanos que sufren episodios temporales o permanentes de salud mental, los cuales necesitan la aplicación de protocolos y normas especiales por parte de los/as policías que entran en contacto con ellos/as.
Finalmente, la institución policial necesita de una consistente y constante profilaxis en su seno para garantizar su salud profesional, porque de contrario, su trabajo profesional se corrompe con el tiempo.
*El autor es psicólogo, profesor universitario y escritor






