martes, 5 de febrero de 2013

Serendipity: vivir en el ahora..

SERENDIPITY: Cómo cerramos el círculo de lo viejo, y abrimos el círculo de lo nuevo en nuestro diario vivir Por Héctor Williams Zorrilla

 *(Un tema central en mi nuevo libro “Recetas para Sanar tu Corazón: Principios simples para vivir la vida” en amazon.com) El término Serendipity se utiliza en química, física, astronomía, estadística y otras ciencias, para denotar un hecho, situaciones o circunstancias que ocurren o suceden aun cuando existen pocas probabilidades matemáticas para que sucedan. 

El concepto serendipity se extrapola o traslada a las ciencias de las relaciones humanas, como la sicología y la sociología, para referirse a encuentros fortuitos y placenteros entre dos personas, por lo general, dentro del ámbito de lo romántico y la amistad. En mis libros, el paradigma serendipity lo refiero al poder que contiene la decisión y la acción de cerrar el círculo de lo viejo, y abrir el círculo de lo nuevo en nuestro diario vivir. Todo lo que creamos en nuestras vidas pertenece al pasado milésimas de segundos después de que sucede. Y ello incluye nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones y sentimientos (vida afectica) y nuestras conductas y acciones. El presente y el ahora en nuestras conductas cotidianas es fugaz, pasajero y escurridizo. Tan pronto lo ejecutamos, ya no es presente ni ahora, es pasado que se escapa entre los brazos de nuestras historias de vida. Disfrutar de un orgasmo erótico es un acto placentero, pero de corta duración fisiológica. (0.8 segundos en el hombre, 0.1 minuto en la mujer). 

Los orgasmos estéticos son más duraderos en el tiempo: disfrutar de un atardecer, la puesta del sol, contemplar un jardín florecido, escuchar a Mozart o Beethoven, oler un perfume agradable, enamorarse a primera vista de alguien, la lectura de un buen libro, disfrutar de una buena comida, ir de compras, ver una película u obra de teatro, tener una experiencia religiosa o espiritual, son todos orgasmos estéticos que nos dejan sensaciones placenteras por más tiempo que los organismos eróticos. 

Pero todas nuestras experiencias orgásmicas que disfrutamos en la vida, en el proceso de procurar situaciones placenteras y evitar las situaciones dolorosas para comprobar la grandeza de Freud, se trasladan al espacio vital que llamamos “pasado” milésimas de segundos después que las disfrutamos. Ellas quedan solamente en los recónditos espacios de nuestras memorias perceptivas y sensoriales. Pero ya no se encuentran en nuestro presente y el ahora, si no en el pasado vivido y disfrutado. 

Los seres humanos nos apegamos al pasado, al placentero y al doloroso y traumático. Esta realidad de apego a lo doloroso y traumático sigue siendo una incógnita en proceso de descifrarse para la sicología, la sociología y la antropología cultural. Hemos avanzado y tenemos muchas teorías de por qué ocurre, pero aun Freud, quien planteaba que las conductas de los seres vivos, particularmente los humanos, se dirigen a la búsqueda del placer y la evitación del dolor, no tenía todas las respuestas al enigma del apego al dolor y a las experiencias traumáticas entre nosotros los humanos. 

Yo creo en la experiencia humana de serendipity (perdonen, que no encuentro una buena traducción al español), como el eslabón poderoso que nos permite “cerrar el círculo de lo viejo, y abrir el circulo de lo nuevo” en nuestro diario vivir. La experiencia de serendipity nos ayuda a comprender y a entender que no hay poder real en nuestro pasado, excepto el que nosotros le asignemos con nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones y nuestras acciones presentes. 

Nuestro pasado hizo ya lo que tenía que hacer, nos regaló lo que nos vino a regalar, y se escapó, se esfumó, se trasladó a otras dimensiones, para regresar a nuestros círculos de la vida, si no aprendimos de él lo que debimos aprender la primera vez. Si fue un pasado placentero, nos regaló placer, si fue un pasado doloroso, nos regaló dolor. 

Nosotros decimos qué hacemos con estos signos metafóricos de nuestras emociones y sentimientos. Y podemos usarlos para movernos con y hacia la vida, de la misma manera que un río lo hace en su devenir hacia el mar, o los utilizamos para estancarnos con la muerte, de la misma forma que lo hace una laguna que se seca por falta de la lluvia fresca que deja de caerle. 

La experiencia de serendipity nos da el coraje, la fuerza y el valor espiritual para “cerrar nuestros círculos de lo viejo” constantemente, cada segundo, disfrutando y aprendiendo de lo que nos trajeron en sus “ajuares”. Cerramos nuestros círculos de lo viejo sin criticarlos, juzgarlos, y por lo contrario, los aceptamos, los admiramos y les agradecemos todas las bendiciones que nos regalan para vivir vidas más sabias, satisfechas y exitosas. 

La experiencia de serendipity nos torna flexibles, y abre las puertas de todos nuestros sentidos, incluyendo nuestros meta-sentidos, supra-sentidos, extra-sentidos, para recibir y abrir “nuestros círculos de lo nuevo” en nuestro diario vivir. Y le damos la bienvenida a la vida presente, al ahora, como lo único que realmente poseemos, y el único lugar donde podemos vivir la vida que soñamos vivir sobre esta tierra. Solamente poseemos poder para cambiar lo que deseamos cambiar en el presente y el ahora. La única forma de vivir la vida que merecemos vivir sobre esta tierra es viviéndola en el presente y el ahora. 

SERENDIPITY. Agárrate del poder de tu serendipity ahora. Es lo único que realmente posees con suficiente poder para vivir una vida plena y feliz. Serendipity. 


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