*Por Hector Williams Zorrilla
Debo aclarar que yo NO soy abogado, soy psicólogo. Como psicólogo, estoy profesionalmente capacitado para hacer una evaluación del nivel de la salud mental de las siete personas acusadas de cometer este acto barbárico que cegó la vida a este joven de 24 años de edad.
Pero esta corta nota sobre este caso lamentable no es para hacer eso.
Yo solo quiero mencionar lo que ya Morgan describió muy bien: El procedo natural por el que las culturas humanas atraviesan en su travesía evolutiva de desarrollo humano.
Primero, la etapa del salvajismo, donde las únicas normas y las leyes que rigen a la sociedad son las que gobiernan sobre vivencia de los individuos que la componen. En el globo terráqueo de hoy, existen muy pocas culturas humanas donde el salvajismo sea el estilo predominante de vida de la mayoría de los pobladores de dichas culturas.
Segundo, la barbarie, donde una gran cantidad de los habitantes de una sociedad han superado el salvajismo, y la sociedad como tal ha establecido algunas normas y leyes para regir y gobernar las conductas de sus pobladores. Aún así, la sociedad como tal es una sociedad barbárica, porque las conductas de barbarie prevalecen en la sociedad, y las mayorías de sus habitantes exhiben conductas barbáricas.
Tercero, la civilización, donde la mayoría de los pobladores de una sociedad han superado la mentalidad de barbarie, y rigen sus comportamientos por las normas y las leyes establecidas por la sociedad para dirigir y gobernar la sana convivencia social de todos sus pobladores.
Claro, en una sociedad que ya ha alcanzado el grado o nivel de sociedad civilizada, pueden quedar rastros y vestigios de las conductas propias de la barbarie.
Por ejemplo, en las mayorías de los países europeos, se encuentran muy pocos o nada de los rasgos o vestigios de los conductas de la barbarie entre sus pobladores. Por otro lado, en muchas sociedades de otras partes del globo terráqueo que han alcanzado el grado o nivel de sociedades civilizadas, todavía quedan muchos rasgos o vestigios de comportamientos de la barbarie entre sus pobladores.
Claramente, según el MP y su tipificación de este caso, en la sociedad dominicana quedan rasgos o vestigios de conductas de la barbarie. Ojalá que estas situaciones sean casos aislados, y no situaciones sistémicas que dañen los cimientos y las estructuras de una sociedad que ha alcanzado el grado o nivel de sociedad civilizada.
En una sociedad que ha alcanzado su grado o nivel pleno y completo de civilización, cuando ocurren actos barbáricos esporádicos, estos consternan e intranquilizan a toda la sociedad, la cual reclama unánimemente que dichos casos sean resueltos rápidamente.
*El autor es psicólogo, profesor universitario y escritor




