jueves, 30 de julio de 2020

The brains of children must be cared for from the womb of their mothers, that is, since they are fertilized (2 of 12)

By Héctor Williams Zorrilla, psychologist and university professor

This is what we know now: the life of every living being depends on and is in its brain.

That the care of the human brain begins from the uterus, that is, during pregnancy.

That in humans, what happens to their brains between 0 and 7 or 8 years old, positive or negative, will be crucial for the healthy or insane development of their brains.

That early education, that is, between 0 and 5 years of age, determines the use or not of the almost unlimited capacities of the human brain.

That there are important brain capacities that if they were stunted in early childhood, it will be very difficult to recover them later in life.

That during adolescence specific brain capacities for that age develop due to the production of certain hormones.

That there are specific capacities of the brain that geniuses develop, particularly between 0 and 5 years of age.

That a child genius in a specific area will not necessarily remain a genius in that area in their adult life.

That pre-primary and primary educational enrichment plays a central role in the development of brain skills and abilities.

That the percentage that inheritance plays in the advent of a genius is minimal.

Therefore, caring for and protecting the brain of children is not an option but an obligation.

And the agents of this infant brain care are parents, the school, the community and all of society in general.

Los cerebros de los (as) niños (as) hay que cuidarlos desde el vientre de sus madres, es decir, desde que son fecundados
(2 de 12)

Por Héctor Williams Zorrilla, psicólogo y profesor universitario

Esto es lo que sabemos ahora: la vida de todo ser vivo depende y está en su cerebro.
Que el cuidado del cerebro humano empieza desde el útero, es decir, durante el embarazo.

Que en los humanos, lo que suceda con sus cerebros entre 0 y 7 u 8 años de edad, positivo o negativo, será crucial para el desarrollo saludable o insano de sus cerebros.

Que la educación temprana, es decir, entre 0 y 5 años de edad, determina el aprovechamiento o no de las capacidades casi ilimitadas del cerebro humano.

Que existen capacidades cerebrales importantes que si fueron atrofiadas en la primera infancia, será muy difícil recuperarlas más tarde en la vida.

Que durante la adolescencia se desarrollan capacidades cerebrales específicas para esa edad debido a la producción de ciertas hormonas.

Que hay capacidades específicas del cerebro que los (as) genios desarrollan, particularmente entre 0 y 5 años de edad.

Que un (a) genio infantil en una área específica no necesariamente seguirá siendo genio en esa área en su vida adulta.

Que el enriquecimiento educacional pre-primario y primario juega un papel central en el desarrollo de capacidades y habilidades cerebrales.

Que el porcentaje que juega la herencia en el advenimiento de un (a) genio es mínimo.

Por lo tanto, el cuidado y la protección de el cerebro de los (as) niños (as) no es una opción sino una obligación.

Y los agentes de este cuidado del cerebro infantil son padres, la escuela, la comunidad y toda la sociedad en general.

miércoles, 29 de julio de 2020

Un (a) niño (a) de tres años tiene el doble de neuronas o células cerebrales que un adulto
(1 de 12)

Por Héctor Williams Zorrilla, psicólogo y profesor universitario

"La mejor inversión de los países es la inversión en los cerebros de los ciudadanos..."

( Facundo Manes, neurocientífico Argentino)

El cálculo actual es que un cerebro humano tiene entre 86,000 a 100,000 millones de neuronas o células cerebrales.

La neurociencia está haciendo avances novedosos y sorprendentes en esta área de la ciencia.

De hecho, nosotros somos testigos y estamos al frente de la revolución científica más novedosa de la historia humana.

Primero fue el genoma humano.

Hacer un mapa de los genes humanos ha hecho avanzar la medicina y otras ciencias a niveles exponenciales.

Y ahora, el mapa del cerebro humano.

Todas las grandes potencias y los países ricos y desarrollados están inmersos en esta carrera de revolución científica a través de algunos de los enfoques científicos de la neurociencia.

Estados Unidos de América, por ejemplo, invierte millones de dólares en el BRAIN Project o Proyecto Brain.

¿Cuál es el objetivo del Proyecto Brain?

Elaborar un mapa científico del cerebro humano tomando como paralelo el genoma humano.

Esta revolución científica que involucra el cerebro humano nos indica la dirección que tiene que tomar la educación, particularmente la de nuestros (as) niños (as) y jóvenes.

¿Cuál tiene que ser la dirección académica de los programas educativos, especialmente los programas educativos de nuestros niños (as) y jóvenes?

La respuesta a esta pregunta es clara: el estudio, protección y desarrollo positivo de sus cerebros.
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Por favor, ver el siguiente vídeo: "El cerebro: el órgano de la sabiduría vol. 2. - Nacido genio"

https://youtu.be/_ONN8nrEKkY

martes, 5 de febrero de 2013

Serendipity: vivir en el ahora..

SERENDIPITY: Cómo cerramos el círculo de lo viejo, y abrimos el círculo de lo nuevo en nuestro diario vivir Por Héctor Williams Zorrilla

 *(Un tema central en mi nuevo libro “Recetas para Sanar tu Corazón: Principios simples para vivir la vida” en amazon.com) El término Serendipity se utiliza en química, física, astronomía, estadística y otras ciencias, para denotar un hecho, situaciones o circunstancias que ocurren o suceden aun cuando existen pocas probabilidades matemáticas para que sucedan. 

El concepto serendipity se extrapola o traslada a las ciencias de las relaciones humanas, como la sicología y la sociología, para referirse a encuentros fortuitos y placenteros entre dos personas, por lo general, dentro del ámbito de lo romántico y la amistad. En mis libros, el paradigma serendipity lo refiero al poder que contiene la decisión y la acción de cerrar el círculo de lo viejo, y abrir el círculo de lo nuevo en nuestro diario vivir. Todo lo que creamos en nuestras vidas pertenece al pasado milésimas de segundos después de que sucede. Y ello incluye nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones y sentimientos (vida afectica) y nuestras conductas y acciones. El presente y el ahora en nuestras conductas cotidianas es fugaz, pasajero y escurridizo. Tan pronto lo ejecutamos, ya no es presente ni ahora, es pasado que se escapa entre los brazos de nuestras historias de vida. Disfrutar de un orgasmo erótico es un acto placentero, pero de corta duración fisiológica. (0.8 segundos en el hombre, 0.1 minuto en la mujer). 

Los orgasmos estéticos son más duraderos en el tiempo: disfrutar de un atardecer, la puesta del sol, contemplar un jardín florecido, escuchar a Mozart o Beethoven, oler un perfume agradable, enamorarse a primera vista de alguien, la lectura de un buen libro, disfrutar de una buena comida, ir de compras, ver una película u obra de teatro, tener una experiencia religiosa o espiritual, son todos orgasmos estéticos que nos dejan sensaciones placenteras por más tiempo que los organismos eróticos. 

Pero todas nuestras experiencias orgásmicas que disfrutamos en la vida, en el proceso de procurar situaciones placenteras y evitar las situaciones dolorosas para comprobar la grandeza de Freud, se trasladan al espacio vital que llamamos “pasado” milésimas de segundos después que las disfrutamos. Ellas quedan solamente en los recónditos espacios de nuestras memorias perceptivas y sensoriales. Pero ya no se encuentran en nuestro presente y el ahora, si no en el pasado vivido y disfrutado. 

Los seres humanos nos apegamos al pasado, al placentero y al doloroso y traumático. Esta realidad de apego a lo doloroso y traumático sigue siendo una incógnita en proceso de descifrarse para la sicología, la sociología y la antropología cultural. Hemos avanzado y tenemos muchas teorías de por qué ocurre, pero aun Freud, quien planteaba que las conductas de los seres vivos, particularmente los humanos, se dirigen a la búsqueda del placer y la evitación del dolor, no tenía todas las respuestas al enigma del apego al dolor y a las experiencias traumáticas entre nosotros los humanos. 

Yo creo en la experiencia humana de serendipity (perdonen, que no encuentro una buena traducción al español), como el eslabón poderoso que nos permite “cerrar el círculo de lo viejo, y abrir el circulo de lo nuevo” en nuestro diario vivir. La experiencia de serendipity nos ayuda a comprender y a entender que no hay poder real en nuestro pasado, excepto el que nosotros le asignemos con nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones y nuestras acciones presentes. 

Nuestro pasado hizo ya lo que tenía que hacer, nos regaló lo que nos vino a regalar, y se escapó, se esfumó, se trasladó a otras dimensiones, para regresar a nuestros círculos de la vida, si no aprendimos de él lo que debimos aprender la primera vez. Si fue un pasado placentero, nos regaló placer, si fue un pasado doloroso, nos regaló dolor. 

Nosotros decimos qué hacemos con estos signos metafóricos de nuestras emociones y sentimientos. Y podemos usarlos para movernos con y hacia la vida, de la misma manera que un río lo hace en su devenir hacia el mar, o los utilizamos para estancarnos con la muerte, de la misma forma que lo hace una laguna que se seca por falta de la lluvia fresca que deja de caerle. 

La experiencia de serendipity nos da el coraje, la fuerza y el valor espiritual para “cerrar nuestros círculos de lo viejo” constantemente, cada segundo, disfrutando y aprendiendo de lo que nos trajeron en sus “ajuares”. Cerramos nuestros círculos de lo viejo sin criticarlos, juzgarlos, y por lo contrario, los aceptamos, los admiramos y les agradecemos todas las bendiciones que nos regalan para vivir vidas más sabias, satisfechas y exitosas. 

La experiencia de serendipity nos torna flexibles, y abre las puertas de todos nuestros sentidos, incluyendo nuestros meta-sentidos, supra-sentidos, extra-sentidos, para recibir y abrir “nuestros círculos de lo nuevo” en nuestro diario vivir. Y le damos la bienvenida a la vida presente, al ahora, como lo único que realmente poseemos, y el único lugar donde podemos vivir la vida que soñamos vivir sobre esta tierra. Solamente poseemos poder para cambiar lo que deseamos cambiar en el presente y el ahora. La única forma de vivir la vida que merecemos vivir sobre esta tierra es viviéndola en el presente y el ahora. 

SERENDIPITY. Agárrate del poder de tu serendipity ahora. Es lo único que realmente posees con suficiente poder para vivir una vida plena y feliz. Serendipity. 


La ley de la gratitud: cómo vivir tu vida en el ahora..

La ley de la gratitud: Cómo vivir tu vida en el ahora

Por Héctor Williams Zorrilla 

Ahora sabemos que el universo de donde vinimos y al cual pertenecemos, se mueve constantemente sin las marcas del tiempo que los humanos hemos inventado. Y que todos los movimientos de cualquier partícula del universo nos afectan a todos los que somos partes de este universo infinito que se mueve constantemente y posee recursos ilimitados. 

El universo no conoce limitaciones y se mueve siempre y constantemente en favor de la vida. La física cuántica nos enseña que lo único que rige y dirige los movimientos del universo es el ahora, lo que ocurre en el presente inmediato mientras sucede. Todas las respuestas del universo se producen en el único “tiempo” conocido por la macro y micro realidades del universo: El ahora eterno. 

Esa realidad inviolable, el ahora eterno, es una de las razones por las cuales no hay desperdicios ni casualidades en las respuestas del universo. Todo lo que ocurre, tangible o intangible, tiene propósitos en y para el universo infinito que permea e influye todas las formas de vida. 

Primero, todo lo que ocurre en el universo, que incluye todo lo que nos ocurre a los humanos, contiene un propósito en el marco de un universo que se rige por el orden, no por el caos. No existen desperdicios ni casualidades en las respuestas y movimientos del universo. 

Segundo, como el universo siempre trabaja en nuestro favor y para nuestro beneficio, todos sus movimientos son respuestas a nuestras peticiones, oraciones, meditaciones, reflexiones, pensamientos, auto-conversaciones, creencias, acciones, etc. Todo lo que ocurre en el universo se dirige a satisfacer necesidades creadas por alguien o algo que es parte esencial del universo. Nosotros somos responsables de todo lo que somos y recibimos del universo. Porque, o nos movemos en balance, armonía y sincronía con el orden de sus riquezas infinitas para nuestro favor y beneficio en el ahora eterno, o ejercemos nuestra libre voluntad para vivir en desbalance y desarmonía con las leyes y los principios del universo que sostienen nuestra existencia en sus manos. 

Nosotros siempre elegimos cómo deseamos vivir nuestras vidas, por lo general, guidados por nuestra falta de consciencia, luz y entendimiento espiritual. Y todas las respuestas y decisiones de la vida dentro del universo infinito tienen consecuencias, unas positivas y satisfactorias, y otras negativas e insatisfactorias. Pero las dos formas de respuestas contienen propósitos y lecciones específicas para aprender. 

La ley de la gratitud nos invita a vivir en el ahora del universo. Cuando vivimos conscientes de la ley de la gratitud en nuestro diario andar, vivimos en consonancia con la vida, con todas formas de vida. Vivimos en armonía y sincronía con la naturaleza, conscientes de que ella nos dio la vida y nos sostiene en la vida. Vivimos en armonía y sincronía con todo lo que somos como seres humanos individuales y socio-culturales, empezando con nuestros procesos mentales, nuestras creencias, nuestros afectos y nuestras acciones o conductas. 

La ley de la gratitud nos permite aceptar y apreciar todo lo que hemos sido, lo que somos ahora, y hacia dónde nos dirigimos en el ahora eterno del universo. Lo que somos es lo que somos, siempre con una dirección positiva. 

La ley de la gratitud es una magia poderosa, que nos enseña a amarnos incondicionalmente y a vivir nuestra existencia en el ahora eterno. La ley de la gratitud nos ayuda mantenernos conectados con las cosas que más nos importan, y con los valores que más añoramos y apreciamos. Cuando estamos guiados por la ley de la gratitud, no damos por sentada la vida, y mucho menos nuestras vidas. Las valoramos inmensamente desde lo más pequeño hasta lo más complejo que nos sucede. Y las aceptamos como un acto de creación colaborativo con el universo infinito. El universo es perfecto y sin desperdicio. 

La ley de la gratitud nos permite vivir como componentes intrínsecos de este universo, y en perfecta armonía y sincronía con sus propósitos y beneficios para nosotros. Los resultados y las consecuencias saludables de la ley de la gratitud nos permiten vivir una vida más saludable, porque nos movemos en el ahora eterno del universo. Siempre agradecidos de la vida y conscientes de vivir la mejor vida que podemos y merecemos vivir. 

La ley de la gratitud nos permite descubrir o recordar que nuestra vida es bella, digna, invaluable, amorosa y tierna. Y que cada momento del ahora que la vivimos nos pertenece a nosotros, y está allí para que lo disfrutemos al máximo como si fuera el único y el último. 

HAKUNA MATATA: Cómo ser una persona feliz, a pesar de tus momentos de infelicidad. Por Héctor Williams Zorrilla *(Un tema central en mi nuevo libro “Recetas para Sanar tu Corazón: Principios simples para vivir la vida” en amazon.com) El término Hakuna matata, una frase de la tribus Swahili, en el África, fue popularizada mundialmente por la película “The Lion King”. Literalmente significa, no te preocupes innecesariamente o antes de tiempo, a pesar de tus problemas presentes. La frase enfatiza enfocarse a vivir en el ahora, porque “cada día tiene sus propios afanes” en la expresión del Señor Jesucristo en los Evangelios. Practicamos hakuna matata, cuando estamos conscientes de que solamente podemos vivir nuestra existencia diaria en el ahora, no en el pasado ni en el futuro. Y utilizamos todas nuestras energías en el presente, para crear exactamente la vida que deseamos y merecemos en el futuro. El único tiempo verbal que la vida conoce es el presente, el ahora. Y vivir sabia e inteligentemente en el ahora es uno de nuestros grandes retos humanos. Todo lo que hacemos los seres humanos lo realizamos en la “búsqueda” de la “felicidad”. El concepto “felicidad” es bastante escurridizo y parabólico. Los símbolos de la felicidad contienen infinitos colores y matices. Cada ser humano “busca su felicidad” siguiendo sus propios paradigmas, ideas, creencias, valores, preferencias, percepciones y habilidades. Unos son “felices” casándose, otros siendo solteros para toda la vida, algunos formando familias, otros disfrutando de los placeres de los sentidos físicos, o siendo célibes, dedicándose al arte, a la política, a la enseñanza, a viajar a lugares distintos y fabulosos, a escribir libros, a la actuación de películas u obras teatrales, a ser famoso (a), a vivir una vida simple y sencilla. La expresión poética “caminante no hay caminos, se hace caminos al andar” se aplica claramente al concepto de la “felicidad”, y a las maneras cómo los seres humanos la expresamos en nuestro diario vivir. Uno de los grandes dilemas y complejidades de la “felicidad” es que aprendemos y pretendemos “buscarla y descubrirla” fuera de nosotros mismos. Parte de esta misma complejidad es la de poseer y expresar una identidad sana, robusta y positiva. Hay una porción de la identidad que se encuentra fuera de nosotros, en los modelos que recibimos durante el desarrollo temprano de la vida. Pero la mayor parte de nuestra identidad la llevamos dentro de nosotros, y tenemos que sacarla hacia afuera, fortalecerla, enriquecerla, y hacerla nuestro preciado tesoro durante todo el proceso de la vida. Uno de los axiomas verídicos de la “felicidad” es el siguiente: No hay caminos hacia la felicidad, la felicidad es el camino. La “felicidad” ni se encuentra ni se compra. Tampoco se regala ni se presta. Nada ni nadie fuera de nosotros tiene el poder de darnos, regalarnos, vendernos, o prestarnos la “felicidad”. Y ello incluye a esposos (as), novios (as), padres, hijos, amantes, el dinero per se, la fama, el prestigio y la fama. Es absolutamente imposible que algo o alguien fuera de nosotros nos pueda hacer felices. Millones de seres humanos elegimos ese camino en la “búsqueda de nuestra felicidad”, para descubrir tarde o temprano, que elegimos el camino equivocado. Podemos pretender ser felices de esa manera, pero será una “felicidad” prestada o comprada a crédito y nunca pagada totalmente. Y más temprano que tarde, los “castillos de esas felicidades” se derrumban dejándonos en los mismos lugares que nos encontrábamos antes de que “nos hicieran felices a medias”. Las “felicidades a medias” no aguantan el crisol meridiano del tiempo. No hay caminos que conduzcan hacia la felicidad, la felicidad misma es el camino. Si yo no soy feliz por mí mismo, nadie puede hacerme feliz o darme felicidad. Y si soy feliz, lo cual es algo visible para todos, no puedo regalarle o venderle ni prestarle mi felicidad a ninguno ser humano. Cuando nos enamoramos de alguien, pretendemos que hemos encontrado nuestra felicidad en la persona de la que nos enamoramos. Muy pronto descubrimos que al seguir este camino, solamente hemos seguido una ilusión, una fantasía provocada por la estimulación de la dopamina a nuestros cerebros. Y cuando los niveles de dopamina se nivelan, regresamos al punto crítico: si somos felices por nosotros mismos, desde dentro, sencillamente somos felices, enamorados o no, con un “gran amor” a nuestro lado, o no. Por lo contrario, si somos infelices, regresamos a nuestros lugares y espacios de infelicidad, tan pronto la dopamina se nivela en nuestros cerebros. La felicidad es el camino. Y cuando somos felices, todos saben que lo somos. Cuando somos infelices, aunque pretendamos lo contrario, todos saben que lo somos. Ambas, la felicidad y la infelicidad, son energías poderosas y contagiantes. Recordemos la ley de la atracción: las energías similares se atraen mutuamente, las energías diferentes se repelen mutuamente. Las personas realmente felices, desde dentro de ellas mismas, generalmente atraen personas felices a sus círculos amorosos, de amistades, de negocios y de la vida en general. Lo mismo sucede a las personas infelices, porque “Dios los cría y el diablo los junta”. Las personas realmente felices no necesitan a alguien o algo que les traiga la felicidad. Las personas infelices malgastan una gran porción de sus recursos “buscando a alguien o algo que los haga felices”. Estas personas infelices lo único que “encuentran” es a otras personas infelices que “pretenden ser felices”, en la “búsqueda de la verdadera felicidad”. Yo sé que los lectores conocen muchos “infiernos” producidos por estas dos clases de personas en todos los predios de las interacciones humanas, particularmente las del romance, la familia, la amistad, los negocios, la política, etc. HAKUNA MATATA. Tu verdadera felicidad está dentro de ti mismo (a). Tu tarea es encontrarla no fuera de ti, sino dentro, en los espacios emocionales, sicológicos, intelectuales, socio-culturales y espirituales de tu ser más íntimo y preciado. Una forma en que puedes fortalecer y reforzar tu propia felicidad, es practicando diariamente HAKUNA MATATA. Tienes que construir tus propios espacios emocionales, intelectuales, sicológicos, socio-culturales, espirituales y ambientales donde puedas practicar HAKUNA MATATA en tu vida diaria. Es una forma de aumentar tu felicidad desde dentro de ti. HAKUNA MATATA. *Puedes leer mis libros en amazon.com, Barnes & Noble, Kobo en cualquier parte del mundo: http://www.amazon.com/Recetas-para-Sanar-Corazon-ebook/dp/B009BW6SV8/ref=sr_1_5?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1352723599&sr=1-5&keywords=hector+williams+zorrilla