Las percepciones: la vida es bella y digna de vivirse plenamente... (Segunda parte)
Por Héctor Williams Zorrilla, psicólogo y profesor universitario
Las percepciones se expresan a través de los cinco sentidos (olfato, gusto, vista, oído y tacto), pero como sucede con todo comportamiento humano, se originan en el cerebro.
Algunas precisiones que tenemos que hacer sobre las percepciones.
La física cuántica sigue demostrando que no hay "hechos" tangibles fuera de nosotros para percibirlos. Todo lo que percibimos es relativo, y la materia prima de las percepciones no son entidades físicas sino, formas distintivas de energías. Todo lo que percibimos es alguna forma de energía en movimiento y en constante cambio.
Las percepciones humanas son aprendidas y contribuyen con nuestra sobrevivencia y nuestra adaptación social. Nuestras percepciones nos permiten aprender para vivir en sociedad. Sin ellas, probablemente seríamos seres solitarios y nómadas.
Las percepciones humanas se transforman en hábitos. Los humanos somos seres de hábitos y ellos nos sirven positivamente. Todos nuestros hábitos contribuyen con nuestra adaptación social y llenan necesidades psico-emocionales que creemos tener.
Los hábitos evolucionan en creencias. Y a este nivel, las creencias consistentes y persistentes que expresamos en nuestro vivir controlan y dirigen literalmente nuestras percepciones de la vida.
¿Qué son las creencias? Son pensamientos y emociones/sentimientos que los hemos pensado y expresado tantas veces, que ya son componentes automáticos de nuestro diario vivir. Sin nuestras creencias más apreciadas y estimadas nos sentiríamos "psico-emocionalmente desnudos" y nuestras vidas no tendrían ningún sentido.
Así que, es por medio de nuestras percepciones transformadas en hábitos y creencias que nuestras vidas cobran sentido personal y social.
¿Podemos y tenemos el poder de cambiar percepciones que no contribuyen a que veamos la belleza de la vida y a que la vivimos plenamente?
La respuesta a esta pregunta es sí podemos. A veces necesitamos de ayuda profesional para lograrlo, pero el poder para lograrlo está dentro de nosotros mismos en todas las circunstancias de la vida.



